Embajada de Estados Unidos en la capital de un país sudamericano cualquiera. Una mujer de unos 30 años, soltera y con dos hijos acude a una cita para poder visitar a su hermana a Estados Unidos antes de que tenga su primer hijo. Va sola, cargada de papeles, los que hacen falta y unos cuantos más.
Ha pagado 200,000 pesos por la cita aunque su sueldo mensual no llega al millón, y tiene toda la ilusión del mundo por irse de vacaciones y conocer a su sobrino. La noche antes no ha podido dormir bien, encendiendo velitas de fe y poniendo buena energía, buscando señales que le ratifiquen que todo va a salir bien, que le van a dar la visa.
Después de semanas de darle vueltas a la cabeza, bastan 30 segundos de esa fría mañana en esa capital cualquiera, para que una cónsul afroamericana le diga que no. Acaba de sumar dos más dos en su manera de pensar, en su mundo de estereotipos: mujer soltera sudamericana, de unos 30 años, perfecta para quedarse sin papeles a buscar el sueño americano. No le interesa saber que esta mujer no se iría a Estados Unidos ni por todo el oro del mundo, que tiene dos hijos pequeños a los que no puede ni quiere dejar atrás, que vive en pareja de hecho con un señor que la quiere y que la ayuda y mucho con los gastos. Que es feliz en Sudamérica, aunque le cueste creerlo.
Después del desencanto unos amigos le recomiendan volver, pero esta vez mintiendo, porque ha habido otras que lo han logrado así. Que diga que está casada y santas pascuas, porque lejos de seguir los trámites reglamentarios, en este mundo de paranoias y ataques terroristas en el escáner, lo que hay que hacer es entender mentalidades y saber mentir de acuerdo con ellas.
Quizá lo peor es que no hay reembolsos por las injusticias, que todos esos pesos se los queda la Embajada sin hacer más preguntas, los que no dejan ni hablar para que esa mujer se pueda explicar y la entiendan. O quizá lo peor es que se lo dieran a la segunda, después de mentir. Tremenda ironía.
Puede parecer una historia repetida, inútil, pero ahí va para los burócratas, por si les da por leerlo y por si sirve de ayuda para que escuchen un poco más, para la próxima mujer de 30 años que quiera irse de vacaciones sin hacerle daño a nadie.
"Ha pagado 200,000 pesos por la cita aunque su sueldo mensual no llega al millón"
Creo que el que escribió esto no tiene una calculadora a la mano. Ha pagado 20,000 dlls? Por favor, revisen más cuidadosamente antes de publicar.
Publicado por: Sandra Luna | 26/12/2007 15:56:19
 No tienen nada que revisar mi querida Sandra luna, si te fijas bien no dice que fué en México, donde el tipo de cambio te llevaría a pensar en 20 mil dolares como tu supones, pero no es así, está hablando de un lugar sudamericano cualquiera, sin precisar el lugar, te recomiendo mi estimada sandra que te acerques un mapa y cheques que México no se considera sudamerica, ok ?
Saludos afectuosos
E Sanchez
Publicado por: e sanchez | 31/01/2008 11:35:05