Con las cosas como están, a los inmigrantes sin papeles cada vez se les complican más las cosas tanto para entrar a EEUU como para salir, lo que ya parece insólito. Según una agencia de noticias internacional, en poco más de seis meses las autoridades estadounidenses han detenido a cinco indocumentados que intentaban abandonar el país desde Texas, en lo que algunos consideran una política errónea.
Según informó esta semana el diario Houston Chronicle, todas las detenciones se produjeron en el aeropuerto internacional George H. W. Bush de la ciudad de Houston y los destinos de los detenidos eran México, El Salvador y Honduras.
Dicha agencia dice que de acuerdo con la fiscalía de EEUU, las detenciones son totalmente legales, ya que los arrestados habían sido deportados en anteriores ocasiones y, según la ley federal, es un delito volver al país sin documentos migratorios después de haber sido deportado.
"Le habríamos hecho trampa a la ley si los oficiales de inmigración destinados en el aeropuerto hubieran ignorado el hecho de que estas personas no habían reconocido haber estado ilegalmente en el país. Se presentaron en la sala de abordaje y el sistema les descubrió", dijo el fiscal federal Don DeGabrielle.
DeGabrielle precisó que si la persona detenida en estas circunstancias no ha cometido ningún delito, aparte del regreso sin documentos después de una primera deportación, puede ser condenada a dos años de cárcel.
Esas sentencias pueden subir a diez años si el detenido ha cometido algún delito relacionado con tráfico o venta de droga, y a 20 años si el delito es grave, por ejemplo un homicidio.
Las detenciones de Houston fueron realizadas por oficiales del Departamento de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP por sus siglas en inglés).
Los oficiales del CBP descubrieron a dichos indocumentados después de revisar bases de datos restringidas usando como referencia las listas de pasajeros provistas por las aerolíneas.
"Esto no es una operación específica dictada por el Gobierno federal. Se trata simplemente de la ejecución de la ley federal. Ocurre todos los días en los cientos de puntos de salida que tiene Estados Unidos", precisó vía telefónica Kelly Klundt, portavoz de CBP en Washington D.C.